24 marzo 2011

Chilangos, ¡ya basta de mitos!

Escribo esta entrada porque ya estoy harto de ver cómo gente acomplejada, ignorante y superficial, se deja llevar como borreguitos (como siempre) y creer cosas que no son ciertas.

Para nadie es desconocido el famoso dicho "xenofóbico" de "haz patria, mata a un chilango". Generalmente se comen la "a" porque no saben escribir ni redactar, pero bueno, la cosa es que me parece que ahora estoy muy de acuerdo, siempre y cuando sepan a quién apuntar sus escopetas (o machetes, o resorteras, o pistolas, o lo que sea).

¿Quiénes son los "chilangos"?
Entre 1950 y 1960, en el llamado "milagro mexicano", la ciudad de México (el D.F., o pa' los cuates, el "defectuoso"), creció tanto que se tuvo que traer gente de otros estados para trabajar aquí, y mucha de esa gente se sintió "capitalina" y empezó a "echar pestes" de su lugar de origen... ese es el origen del CHILANGO, y aún hoy en día persiste en algunos de los inmigrantes que reaccionan de la misma manera que sus predecesores.

Resulta evidente el rencor que pudo haber generado ese desprecio irracional, pero no era la gente de esta ciudad, sino sus propios co-terráneos los que lo provocaron, y resulta muy fácil juzgar a todos por igual sin conocimiento de causa, y después dejar que con el tiempo el rumor se convierta en mito y el mito a su vez en leyenda.

Por supuesto que esto se ve agravado por el régimen centralista que impera en el país, pero eso es un comportamiento fractal: así como en muchas ciudades pueden pensar que se favorece al D.F., también los pueblos de cada estado piensan lo mismo de sus capitales.

Resulta absurdo que en el D.F. estén secretarías como la de Minería o la de Marina (¿será por los canales de Xochimilco y el lago de Chapultepec?). Deberían sacarlas de aquí, mandar a Marina al Golfo y al Pacífico, y a Minería al norte y al sur (Zacatecas y Guerrero por ejemplo), eso provocaría competencia por los presupuestos, pero harían que muchas ciudades crecieran y por lo tanto las regiones aledañas. (Yo no viviría en Estados Unidos, pero reconozco que si te tienes que mudar de ciudad, vas de una ciudad de primer mundo a otra ciudad de primer mundo también). En fín, ya me estoy desviando del tema...

Yo no soy chilango, yo sí nací en el D. F., y como muchos, siempre que voy a otro estado me maravillo de él, y lo valoro, y siempre me dicen "eres buena onda, pensábamos que los chilangos siempre hacían menos a los demás", y tengo que repetir esta historia una y otra vez.

Me encantan sus paisajes, sus tradiciones, su comida, su gente... hasta su cielo de un azul que ya no existe aquí o tan estrellado como nunca lo veré en esta ciudad. Una vez en León alguien me dijo que ya no soportaba la tensión e inseguridad que se sentía en el ambiente, y obviamente me reí, porque soy muy sensible y al llegar ahí lo primero que dije al respirar su aire fué "ah, que tranquilidad" jaja... eran los tiempos en los que el D. F. era el lugar más inseguro del país... pero ya ni eso es cierto :-s

Me gusta convivir y tengo amigos o al menos conocidos en todos los estados en los que he puesto el pie (aún me faltan algunos). Y no soy el único, a muchos nos sucede esto cada vez que viajamos. Nosotros valoramos TODO lo que este país tiene que ofrecernos... todo menos su gobierno  (y así, con minúsculas). A veces nosotros valoramos incluso más que la gente originaria de esos lugares, precisamente porque lo tienen todo el tiempo y nosotros no; así como para nosotros, lo que hay aquí siempre lo damos por hecho.

Acabemos con ese mito, empezando por conocer la historia del término, y por no juzgar a priori, ni jurar en palabras de otros.


(Observen la "nata" que flota sobre nuestra ciudad :s )

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