14 septiembre 2014

S.D.A.

En múltiples ocasiones he comentado sobre las características que por una parte me definen pero por otra me tienen socialmente aislado, incluso hasta he identificado y justificado muchas de esas características en mi carta natal, pero nunca he hablado de su origen, porque no lo conocía... hasta esta semana...

El otro día leía un libro antes de dormir, y hacia la media noche apareció un concepto que me resultó extraño. Fiel a mi costumbre investigué su significado (nunca es demasiado tarde para tomarse 5 minutos que incrementen nuestra cultura general), y para la 1:30am seguía leyendo... reconociendo características de mi vida desde la infancia hasta la fecha…


El tema que me tenía ocupado era: Síndrome de Asperger...


El cuadro clínico fue descrito por Hans Asperger en 1943, pero no fue reconocido hasta 1981 por las publicaciones de Lorna Wing, quien lo llamó Síndrome de Asperger reconociendo el trabajo original, y fue reconocido internacionalmente hasta 1994. El 2006 fue el año internacional de Síndrome de Asperger y desde el 2007 tiene su día de "celebración" el 18 de Febrero. Pero ¿de qué estamos hablando?


Para expresarlo de la manera más simple posible, se trata de un desorden neurológico que se manifiesta como una discapacidad social de aparición temprana que conlleva una alteración en el procesamiento de la información. Al parecer se produce por alteraciones del desarrollo cerebral poco después de la concepción; una migración anormal de células embrionarias durante el desarrollo fetal puede afectar la estructura del cerebro, así como su conectividad, y el resultado es una alteración en los circuitos neuronales que controlan el pensamiento y la conducta.


Su recurrencia se estima en 0.26 casos por cada 1,000 individuos, y se le clasifica dentro del autismo, pero al ser un trastorno de gravedad variable, algunos se aproximan a la normalidad en sus habilidades de comprensión e interpretación de las señales no verbales, por lo que se cree que la mitad de los casos alcanzan la edad adulta sin ser diagnosticados... vaya, entonces me encuentro dentro de ese 0.013%


Hagamos un recuento de lo que coincide entre las características que presenta un paciente con S.D.A. y mi vida, mi personalidad, y mis intereses.


Datos:

Los individuos padecen un aislamiento social, no muestran empatía por sus compañeros y en general tienen dificultades para integrarse socialmente. Son torpes físicamente y carecen de habilidades en la comunicación no verbal; son muy literales.

Hechos:

Seguramente quienes me conocen poco pensarán que no soy así, pero no me conocieron de niño o adolescente. He aprendido a adaptarme por conveniencia, mas no por convicción, y cuando sobrepaso mi tolerancia de sociabilidad (generalmente en el trabajo), me alejo tajantemente de las personas. Por el contrario, quienes me conocen bien saben que disfruto siendo un ermitaño. Puedo pasar una semana entera encerrado en mi casa sin salir ni hablar con nadie. Nunca me interesó aprender a bailar, me sentía estúpido; nunca destaqué en los deportes (aunque obtuve logros en nado de 'pecho', estilo despreciado por los demás nadadores), y soy pésimo corriendo; prefería el ajedrez, los juegos de mesa, actividades más pasivas, y la lectura, aunque eso no significa que no disfrutara jugar con mis amigos en la calle. Por otra parte, no soy muy consciente de qué tan malo pueda ser con la comunicación no verbal, pero la gente me reclama seguido por tomar los comentarios, incluyendo los chistes, de manera literal.


Datos:

Es común que paralelo al cuadro clínico se manifiesten trastornos concomitantes:
Trastorno de ansiedad; trastorno depresivo mayor (la depresión es habitual); epilepsia; trastorno por tics; síndrome de Tourette; trastorno bipolar; trastorno obsesivo-compulsivo...

Hechos:

Sólo tres de los anteriores no han estado nunca presentes en mi vida. Actualmente sobreviven algunos tics, pero de niño era todo un muestrario de ellos. La depresión ha sido siempre una incómoda compañera de viaje, siendo las más graves la primera, cuando cursé la escuela Secundaria, y otra que duró 12 años. Y por si no lo saben, soy un neurótico obsesivo-compulsivo.


Datos:

No son personas empáticas y encuentran particularmente abrumador el contacto visual, por lo que generalmente lo evitan. Hablan con una voz extraña, monótona o de volumen no usual

Hechos:

Insisto que a estas alturas de mi vida he logrado adaptarme un poco, pero eso de la empatía era fuente de reclamos por parte de amistades y parejas. Con respecto al contacto visual, nunca me ha gustado; sólo le retengo la mirada, aunque sea un momento, a la gente en quien más confío (mi pareja es un caso aparte); con los demás sólo establezco breves contactos iniciales y, si me están diciendo algo importante o interesante, hago breves contactos ocasionales para que sepan que estoy poniendo atención. Eso para mí era una prueba de mi confianza y aprecio, aunque hace mucho entendí que no era obvio para las demás personas. Y con respecto a la voz... la mía siempre me ha parecido extraña y monótona, por eso no me gusta cantar, ni incursioné en el doblaje de voces a pesar de tener la oportunidad para hacerlo (ni siquiera jugando).



Ahora describiré una serie de características que son parte de la personalidad, así como del potencial creativo, y que resultan más conflictivas en fases tardías del desarrollo, cuando las habilidades de contacto social comienzan a desempeñar un papel más importante en la vida de la persona.



Datos:

Las personas que presentan el síndrome pueden llegar a tener una inteligencia superior a la media, aunque más en lo verbal que en lo manipulativo, y pueden exhibir un vocabulario atípico o excepcional.

Hechos:

Pues no tengo un IQ de genio, pero si está por encima de la media, en la categoría de 'inteligencia superior'. Mi expresión, tanto oral como escrita, siempre han
sido sobresalientes y por eso, junto con otras cosas, se me ha llamado sangrón, presumido, nerd, freak, y un largo etcétera. Me cuentan que a los tres años, mientras mi madre atendía a mi hermana recién nacida, yo contestaba el teléfono y sostenía largas conversaciones coherentes con los adultos que, sorprendidos y divertidos, constataban un vocabulario poco común para un niño de esa edad.


Datos:

Presentan una capacidad particular para observar y señalar detalles que escapan a la mayoría de las personas neurotípicas y, con frecuencia, habilidades especiales en ciertas áreas de procesamiento, con intereses en actividades restringidas o estereotípicas, y cuando esos intereses coinciden con tareas útiles en el ámbito material o social, se puede lograr una vida ampliamente productiva.

Hechos:

Mis compañeros de la Facultad de Química, principalmente, podrían dar fe de mi capacidad analítica y de razonamiento abstracto, y algunos otros están al tanto de mi goce particular al hacer análisis simbólico; pero pocos realmente conocen y entienden mi trabajo de investigación musical, que incluye un enfoque pragmático de la teoría, y el uso de las matemáticas para analizar la música.
Cuando se me ha requerido para diseñar capacitaciones o temarios, o para analizar situaciones y optimizar procesos, resulta de mucho provecho mi trabajo.


Datos:

Suelen mostrar obsesiones por temas específicos y llegan a dominar tempranamente sus áreas de interés.

Hechos:

Química, Música, Astrología, Simbolismo, Cervezas, Cine y Literatura... a un nivel bastante obsesivo, lo admito; y por dominar tempranamente esos intereses, yo entiendo que el tiempo que necesito para llegar a ese nivel, en cualquier área que acapare mi atención, es muy poco. Yo daba clases de regularización de Matemáticas desde que estaba en la Secundaria, y en general he dado clases de muchas cosas muy poco tiempo después de haber adquirido esos conocimientos, pero con una seguridad que generalmente se consigue tras años de experiencia.


Datos:

En general son atraídos por el orden y la clasificación de las cosas.

Hechos:

Tengo muchos ejemplos. Yo siempre he sabido cuando meten mano a mis cosas porque no respetaron el arreglo que hice, el cual muchas veces no es tan evidente. O podría mencionar el hecho de ser el primer Beer Company (y quizá el único) que acomoda las cervezas por familias y estilos (en lugar de la clasificación por continentes y países, que a mi parecer carece de utilidad para recomendar de acuerdo con los sabores primarios y secundarios). Quizá el caso más importante en mi vida esté representado por mi trabajo de investigación de las Esferas de Vecindad y sus 'secuelas' (que ya no he publicado porque no veo auténtico interés en el tema).


Datos:

En la carrera por dominar sus intereses, a menudo manifiestan un razonamiento extremadamente refinado, una gran concentración, una actitud perfeccionista y una memoria tenaz.

Hechos:

La gente que ha trabajado conmigo podrá verificar este punto.



Habrá quienes estarán pensando que tener el síndrome de Asperger es algo bueno o positivo, pero seguramente desconocen la parte emocional con la que tiene que lidiar un individuo excéntrico.



Datos:

El niño o adolescente con SDA con frecuencia se siente confundido porque no es capaz de comprender en qué se equivocó o por qué razón es rechazado por los demás. El resultado de esos rechazos suele derivar en depresión, ansiedad, nerviosismo, ira, conductas obsesivas, con el consecuente aislamiento social. Los afectados en edad preadolescente y adolescente suelen ser víctimas de marginación y acoso por parte de sus compañeros de estudios.

Hechos:

Sólo mantengo relación con un compañero de la secundaria, el cual podría confirmar el párrafo anterior al 100%.



La idea de escribir esta entrada del blog no era, en realidad, hacer un 'recuento de daños', sino propagar la información sobre este síndrome, ya que llegar hasta la vida adulta tratando de adaptarse en un mundo en el que en general no encaja, y sin entender las razones por las que eso sucede, no es agradable, por decirlo de manera 'suavizada'. Una buena orientación en la adolescencia sería de gran ayuda para adaptarse mejor socialmente, para evitar problemas secundarios graves como la depresión, por ejemplo, y para ser consciente de sus capacidades potenciales, lo cual sería de gran utilidad como orientación vocacional.


Hasta pronto. 


12 agosto 2014

Lenguajes...

Existen distintos tipos de lenguaje, algunos de ellos evidentes y cotidianos como el lenguaje oral o el escrito, pero también podemos encontrar algunos que resulten ajenos a nuestra comprensión, como los lenguajes de señas, para quienes no manejamos ninguno de ellos, o los ideogramas y pictogramas.

Independientemente del idioma, lo cual ya representa un obstáculo en la comunicación oral, el mismo lenguaje escrito presenta diversidad de opciones, dependiendo del sistema gráfico o alfabeto utilizado, o incluso por la aplicación de códigos de encriptamiento.

También existen lenguajes especializados que buscan revelar información acerca de la conducta o estado emocional de alguna persona, como el llamado lenguaje corporal o el de las microexpresiones, ambos estudiados y aplicados por la Psicología.

Existe, incluso, un lenguaje simbólico, usado para almacenar alta densidad de información o bien para esconderla de quienes no deban (aun) hacer uso de ella. Esta opción es de uso común en sociedades iniciáticas gnósticas.

Yo creo que la naturaleza tiene varios lenguajes implícitos, subyacentes para nuestra capacidad analítica, esperando a que los atendanos conscientemente para poderlos comprender.

Tiene un lenguaje primitivo que conecta con el instinto y es la base de la súpervivencia. Tiene un lenguaje estético que conecta con las emociones y es la base de las artes. Tiene un lenguaje simbólico que conecta con el alma y es la base de la espiritualidad. Y tiene también un lenguaje técnico, que conecta con el intelecto y es la base de la ciencia y la tecnología. A ese lenguaje le llamamos matemáticas.

Los filósofos tratan de interpretar los mensajes que logran "decodificar" de cada uno de estos lenguajes, aunque por lo general les dejan a los científicos la parte técnica. Los artistas y las personas que siguen alguna doctrina espiritual hacen lo propio con los lenguajes que les competen, aunque es cierto que hay muchos casos "multidisciplinarios". Por otra parte, todos los seres vivos estamos en contacto con el lenguaje primitivo, aunque son los seres menos racionales los que lo obedecen sin cuestionarlo.

En mi opinión, son los casos multidisciplinarios los que mayor avance consiguen desentrañando los misterios de la naturaleza, ya que, de la misma manera en que los colores primarios recomponen la luz blanca, requerimos el conocimiento, pero sobre todo el dominio de estos lenguajes, para poder comprender a la naturaleza de manera integral porque, de lo contrario, seremos únicamente poseedores de una visión polarizada, y aunque pueda ser muy profunda y precisa, no tendrá ese carácter de universalidad para que pueda aplicar en cualquier caso.

Bueno, suficiente por ahora, espero poder encontrar a muchos "políglotas de la naturaleza". 


22 julio 2014

Salmón cuántico.

Desde hace mucho tiempo, cuando estudiaba la secundaria, he sentido que no me identifico con la gente, que no encajo en ninguna parte, que no voy en la misma dirección. Al pasar los años fui verificando que mi búsqueda de conocimiento y calidad estaba en conflicto con los intereses de las masas, y lamentablemente he visto como la gente mediocre se convierte en ejemplo a seguir mientras que la gente valiosa es motivo de burla o repudio. Ya lo decía Demócrito: "todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa" .

En cierta ocasión, cuando apenas había terminado una carrera en la Universidad, crucé caminando sus jardines y accesos en sentido contrario al de todos los estudiantes que iniciaban un nuevo semestre, llevaban prisa, y yo en cambio, pude observar ese caudaloso afluente de gente... me sentí salmón nadando contra la corriente, y desde ese momento comencé a usar la metáfora con orgullo (aunque alguna vez alguien destrozó mis argumentos, antes de ser emitidos, diciendo "¿o sea que tu vienes de lejos a tirar la hueva?").

Con el tiempo la situación se ha ido agravando, y complicada, como si la excentricidad fuera poca cosa, por una neurosis obsesivo-compulsiva. La situación era crítica, angustiante, y entonces entendí la razón.

De acuerdo con la segunda ley de la Termodinámica, la dirección de la "flecha del tiempo" indica que el futuro se encuentra hacia donde aumenta la entropía (el desorden), ya que hay un mayor número de estados desordenados, y si se parte de un estado de orden, el desorden tenderá a aumentar con el tiempo.

Entonces, la tendencia natural es ir al desorden. La calidad, en cualquier tipo de acciones o pensamientos, está destinada a corromperse. Eso es lo fácil, lo simple, a lo que está condenada cualquier persona sin ambiciones ni compromisos con la evolución espiritual. Pretender mantener el orden supone un alto costo de energía, y tratar de hacerlo un hábito o una constante parece un reto a las predicciones cuánticas o a la evidencia científica. La flecha del tiempo que podría aplicar en ese caso no sería ni psicológica ni termodinámica ni cosmológica, no, tendría que ser ideal, utópica, imaginaria, alejada de nuestra realidad objetiva.

En este momento no entiendo cómo he podido sostener mi vida tanto tiempo. Quizá las condiciones de ella sean las consecuencias de esa insana necedad. Sólo sé que es el único camino que me inspira a continuar la marcha, hacia el oriente simbólico, al encuentro con la luz... y quizá aquí no haya piedras, osos o pescadores que detengan el viaje; quizá sean hoyos negros, paradojas o incertidumbres, o quizá sea la fatiga, profunda, decepcionante y definitiva, la que finalmente detenga al salmón cuántico...


08 febrero 2014

E. T. (in memoriam)

Conocí a Eugenio Toussaint en enero del año 2004, apenas unos meses antes había sido nombrado director académico en la Academia de Música Fermatta pero no había cruzado ninguna palabra con él; en ese tiempo yo no era aún jefe del departamento de LEA (Lectura y Entrenamiento Auditivo) sino únicamente un profesor más de la escuela.

Ese departamento tenía problemas de años atrás (mismos que me encargué de resolver cuando asumí el cargo en 2005 aunque por ello me odiaron todos los alumnos holgazanes y mediocres), así que Eugenio decidió entrar a ver una clase y, según supe después, me eligió a mí por los comentarios que hacían (antes de ser jefe de área era muy popular entre los alumnos).

Recuerdo que ese día iba a dar por primera vez LEA III, era la primera clase, y justo estaba cerrando la puerta una mano grande la detuvo, en seguida apareció él, alto y corpulento, saludó y me avisó que iba a pasar a ver la clase. Por lo general no me importa a quién tenga enfrente cuando doy clases, pero cuando es una materia nueva que apenas estoy preparando me resulta algo incómodo... y más si es el director académico... y más aún cuando se trata de alguien conocido y respetado por su trayectoria. No es que me ponga nervioso, sino que preferiría que me vieran en una clase que tenga bien dominada (lo cual ocurre a lo mucho en dos ciclos de la misma). En fín, traté de concentrarme en mi trabajo, por ahí quiso participar con un ejercicio de birritmias, y al final se despidió y me felicitó por la clase.

Al siguiente semestre tuve en clase a su hijo, quien me hizo saber la buena imagen que Eugenio tenía de mí, aunque el trato no pasaba de saludos cordiales cuando nos encontrábamos por la escuela. En ese momento yo quería entrar a su diplomado, pero se me paso el inicio, y aunque me dijo que entrara, que no había problema, preferí esperarme hasta la siguiente convocatoria, y así fue que en 2005 tuve un año de trato constante y cercano con él, ya que además de tomar la clase y de participar en las actividades derivadas del diplomado, le ayudé a convertir el material de audio al formato mp3 para que pudiera entregarlo todo en un sólo CD, y no sé si fue por agradecimiento o no, pero me apenaba con sus halagos con respecto a mi desempeño docente.

Hubo agradables experiencias con los grandes músicos que invitaba para que tocaran las miniaturas que teníamos que componer, incluso en alguna ocasión fueron a filmar del canal 22 y mi pieza salió en la televisión (y justo tenía que ser un experimento bizarro y atonal para Saxofón jaja), aunque la más significativa fue sin duda cuando lo hicimos para el Quinteto de Alientos de la Ciudad de México en la clausura de un taller sobre técnicas extendidas que impartían dos de sus integrantes.

Recuerdo cómo todos se fueron acostumbrando a las anotaciones con Twengar (caracteres élficos) que hacía en mis partituras con pluma caligráfica, excepto los instrumentistas invitados que ponían una cara de sorpresa que nos divertía a todos. Sin embargo, algo que disfruté durante todo ese año fue la experiencia de convivir con él y con los compañeros del diplomado, pues a pesar su trayectoria su trato fue muy sencillo, amable, pero incluso yendo más allá de la barrera profesor/alumno para brindarnos un poco de amistad. Incluso aprovechando (o abusando) de esa confianza lo llamamos, con cariño y a propósito de la clase de Tuba, "Eufonio" Toussaint. Recuerdo su entusiasmo por compartir y cómo nos animaba a investigar y experimentar para no quedarnos con dudas, y a pesar de incluir fundamentos teóricos su enfoque siempre fue muy pragmático y profesional.

El concierto final fue muy agradable, todos teníamos una personalidad musical muy bien definida que se plasmaba en nuestras piezas... los románticos, los contemporáneos, los populares... fue el cierre de un ciclo increíble a pesar de que yo viví el peor año de mi vida en lo personal.

Después del diplomado, y como consecuencia de su separación de la escuela, el distanciamiento fue inevitable y nos vimos en muy pocas ocasiones, generalmente cuando pasaba a saludarlo en alguna de sus presentaciones, la última vez en 2009.

Justo quería buscarlo, ya que estaba dando clases de orquestación y quería compartir con él lo que estaba haciendo, cuando unos meses después me enteré de la noticia de su deceso. Fue un duro golpe, y en lugar de propagar los chismes sensacionalistas que empezaron a circular, curiosamente de los músicos que lo conocían, al día siguiente, en mi clase de orquestación, decidí tomarme el tiempo y rendirle un homenaje para que mis alumnos conocieran esto que ahora escribo, tres años después, en su aniversario luctuoso.

Su legado y su recuerdo se quedan en este plano, espero que su espíritu haya encontrado la luz necesaria para seguir su camino. Que así sea.


Con Eugenio en el recital de su Diplomado (generación 2005)
(14 de Febrero del año 2006)