01 octubre 2009

Cinismo

Actualmente se usa la palabra para designar a alguien sinvergüenza o descarado, pero en su origen, esta es una maravillosa palabra. Aunque es cierto que su significado era despectivo, ya que describía a un grupo de filósofos griegos que tenían un peculiar modo de vivir en el siglo IV A.C.

¿Pero qué era lo que practicaban estos pensadores que pudiera resultar tan extravagante para sus contemporáneos y que hoy en día ha quedado relegado a los libros de historia o filosofía?

Para empezar pensaban que el objetivo en la vida era la felicidad, pero esta felicidad consistía en vivir en armonía con la naturaleza... ya empezamos mal, ¿qué tanto podemos acercarnos a eso siendo seres sociales, sin pasar por soñadores anarquistas o rebeldes utópicos? Seguramente se puede hacer mucho, pero no podemos desprender los pies de la tierra por completo y evadir nuestra realidad.

También decían que la felicidad depende de ser auto-suficiente y de tener un dominio de la actitud mental... lo primero supone muchas cosas (lo económico, lo emocional, las necesidades básicas, etc.), y para ello debemos auto evaluar nuestra naturaleza y nuestras verdaderas necesidades, así como la manera de gestionar su obtención o satisfacción; mientras que lo segundo depende por completo de nosotros, ¡si!, pero que difícil es para algunos mantenernos en ese canal cuando las situaciones no nos favorecen; por eso es que en inglés la palabra que se usa en vez de "dominio" es "master"... difícil, sí.

Con respecto a la autosuficiencia, decían esta se consigue viviendo una vida de virtud... ¡ups! si por virtud entendemos, como una vez vi por ahí, el esfuerzo que domina las pasiones... ya para que les digo, esta entrada no debería llamarse "cinismo" sino "difícil" jajaja... (difícil, mas no imposible).

El camino a la virtud consistía en liberarse a sí mismo de cualquier influencia que no tenga valor en la naturaleza (poder, fama, etc.)... insisto, que somos seres sociales y que vivimos atrapados en la materia, con todo lo que ello implica.

Por último, decían que el sufrimiento es causado por falsos juicios de valor, que causan emociones negativas y un carácter vicioso... y sí, nuestro ego, nuestra ambición, nuestras necesidades condicionadas, nos hacen desear cosas que si no se satisfacen, impactan negativamente a nuestro ego y nos sentimos defraudados, frustrados, ofendidos, lo cual entorpece ese dominio de la actitud mental y nos vuelve negativos, pesimistas.


¿Cómo podemos aterrizar todo esto (o al menos intentarlo)?

Para empezar debemos conocer y aceptar nuestra naturaleza para así poder ser congruentes y realistas con lo que deseamos (en todo sentido). En un medio bombardeado por mensajes de consumo (directos y subliminales), aplica aquello de que no es más rico el que tiene más, sino el que necesita menos.

Después habrá que analizar nuestras costumbres, y ver que tanto nos hemos alejado de la naturaleza para enrolarnos en rutinas que dañen nuestra salud (física, mental o emocional), nuestra economía, el medio ambiente, o incluso nuestra capacidad de elegir satisfactores (aunque no lo crean). A veces todo es consecuencia, simplemente, de no darnos el tiempo para hacer las cosas de otra manera, por estar siguiendo algún camino preestablecido en la sociedad.

Finalmente, necesitamos saber cuales son los verdaderos objetivos en nuestra vida y evaluar si los estamos buscando de la manera adecuada. A veces no estamos equivocados en el destino, pero equivocamos los caminos; o a veces simplemente no los podemos andar eficientemente porque no estamos listos para ello.

Si somos capaces de acercarnos en un mínimo porcentaje a este listado de preceptos ideales, podremos convertirnos en mejores seres humanos y ello tendrá un impacto en todo lo que realicemos, así que es bueno considerarlo.



"Diógenes buscando a un Hombre"