22 abril 2009

soulmates

Una pareja del alma es aquella con la que nos relacionamos, conscientemente, a nivel espiritual; no es solo una cuestión física y social, en la que hormonas y costumbres establecen las condiciones. Sin embargo, esa unión se debe ganar por evolución, por trabajo constante del desarrollo de la conciencia.

Una pareja del alma, es una dualidad en la que los opuestos aprenden a ser complementarios, y se funden en una unidad que ya no tiene oposición alguna, por lo que es incorruptible. Esto no quiere decir que sean relaciones perfectas, sin problemas, pero la armonía que se genera desde el plano espiritual se refleja y favorece las cosas en este plano.

El encuentro de estas parejas se produce cuando ambas personas han alcanzado cierto nivel de madurez espiritual, y son capaces de vivir en equilibrio aún en la soledad. Este encuentro suele estar lleno de situaciones "extrañas" a los ojos mundanos, pero no son sino "señales" para que se den cuenta de que no se trata de una relación común, sino de algo predestinado. Es común que esas señales sean entendidas por uno de ellos como manifestaciones del plano espiritual, y sin embargo, el otro podría no ser consciente de ello... podría no estar listo, y quien sí lo está, debe ser paciente, prudente, inteligente.

Esto podría parecer una contradicción, pues si son individuos con cierto desarrollo espiritual, deberían estar listos para este encuentro, y así sucede a veces, pero, por una parte, debemos recordar que en este plano nuestra mente tiene el control, no nuestros vehículos superiores, y puede que no seamos conscientes de la totalidad de nuestro ser. Por otra parte, a veces hay una razón para esta situación. El momento del encuentro, aunque generalmente inesperado, siempre es en el momento adecuado, aunque para algunos carezca de sentido.

Algunas personas son "almas guerreras", y tienen que luchar y superar grandes obstáculos, pruebas muy duras que los retarán al límite de su capacidad, toda su vida. A veces el encuentro se dá cuando uno o ambos están viviendo la etapa más angustiante de su soledad, o cuando una situación muy complicada les impide usar su capacidad para relacionarse productivamente. En su caso, los opuestos se confrontan desde el caos, iniciando así un proceso de transformación que culminará con esas "bodas alquímicas".

Sin embargo, y a pesar de todo esto, tenemos el derecho de ejercer nuestro libre albedrío, y basta con que uno de los dos no desee consolidar este encuentro para que las cosas, simplemente, no se den. Superar una relación que fué muy significativa en nuestra vida es algo muy difícil, pero superar una relación de este tipo, lo es aún más. Y sin embargo, la vida continúa...



"...yestanye kuile epkwalme sa kuile epmelme..."

15 abril 2009

LA GÉNESIS DEL MAGO

De la gran mente brota la chispa divina, y por el principio de generación tenemos el "uno", la manifestación, y como unidad de esta, el espíritu (1). No solo es el "yo soy" sino "yo soy yo", con lo que no solo se afirma la existencia sino también la individualidad.

Por antagonismo llegamos al binario, la dualidad, los opuestos (2), y obtenemos así la polaridad, el movimiento en un plano, el choque de fuerzas que genera la luz.

Pero la oposición resulta ser solo una ilusión que se resuelve al entender que son dos polos de una misma cualidad. La solución se halla en un tercer principio, más elevado, que es capás de actuar conciliando los opuestos y haciéndolos complementarios, llegando así, por síntesis, al ternario (3); y sin embargo nos remite, en ese nuevo principio, de vuelta a la unidad.

Resumiendo ese movimiento cíclico del 1 al 2, del 2 al 3 y de regreso al 1, tenemos la acción creadora, el "verbo", y también la evolución (si lo vemos como una espiral).

Ese movimiento nos lleva a la creación. El cuaternario es la adición del principio creador a la trinidad evolutiva contenida en aquel principio y a través del cual se manifiesta en los planos superiores (1+3), y se hace fecundo en el plano físico, la materia, al formar la cruz (2+2), pues ahí se unen los principios masculino y femenino.

Así, cuando el espíritu se une a la materia (1+4), obtenemos el signo del microcosmos, del ser humano, imagen de su creador; perfectible que no perfecto, aún, y toma posesión de la creación pero apenas en su aspecto cognocitivo.

Para dominar la materia deberá dominarse a sí mismo, y para ello deberá encontrar la esencia de su origen divino, como está inscrito en el Tetragramatón. Así pues, gracias a la comprensión del principio de correspondencia, comenzará a instruirse en el manejo de la fuerza, la energía, hasta alcanzar el equilibrio entre los planos representado por la suma del ternario primitivo con el ternario evolucionado (3+3); como es arriba es abajo.

Y solo entonces, al unirse el plano espiritual con el físico (3+4) llegaremos al heptagrama, al mago; aquel que conoce la naturaleza por entender las causas que producen los efectos, en cualquier plano, y por ende puede actuar sobre aquella ejerciendo su voluntad, pero siempre atendiendo los principios que lo llevaron a ese estado.

En el Tarot, la carta 1 es "el mago", pero la carta 7 es "el triunfo", y así, en este proceso descrito del 1 al 7 está la clave de la génesis del mago.


07 abril 2009

El laberinto de mi soledad.

Buscar o esperar, no importa, se vive con la ilusión de encontrar a esa persona que se ha idealizado.

Algunos tratan de moldear a alguien más, grave error, pues al final nunca resulta. Otros van rodando de aquí para allá, mientras el hedonismo les satisfaga. Algunos más se conforman con lo que se les ponga en el camino, viviendo a medias y sintiendo... ¿qué??? Pero algunos decidimos mantenernos a la expectativa, para no enredarnos vanamente. Luchamos contra la soledad, contra la dependencia, contra la depresión, y hasta con nuestra propia locura, producto de ese permanente estado de alienación.

Aparece alguien, te llama la atención, indagas un poco... y no era... Aparece alguien más, te resulta interesante, manifiestas tu voluntad... pero tampoco era para tí... Por ahí no falta quien, presa de su vanidad, te deja jugar un poco para satisfacer su ego sin importarle el daño que pueda causar. En el proceso te buscan 2 ó 3 veces, pero tú sabes que no es la persona indicada; aquella persona que te llena totalmente y a quien podrías entregarte con devoción sigue siendo una utopía...

De pronto aparece un dia... sí, sí es!... estás seguro porque es algo que va más allá de este plano físico, además de que caen señales por todas partes... pero esta persona no está lista...

Te esfuerzas, meditas, tratas de tomar las mejores decisiones en los momentos adecuados, realmente quieres cooperar para que poco a poco se pueda encontrar la salida de este laberinto, de este fuerte reto que te ha puesto el destino... pero mientras uno agradece esta actitud el otro sufre por dentro una angustia nunca antes experimentada...

Las preguntas fatalistas son inevitables: ¿cuanto tiempo podrás mantenerte en pie de lucha antes de que tu estabilidad emocional resulte dañada?, ¿podrás llegar hasta el final de esta prueba o te rendirás antes de lograrlo?.

A pesar de la fuerza interna y de la fé, a veces parece difícil sobrevivir a esta grotesca ironía kármica...